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lunes, 30 de mayo de 2011

CO2

El dióxido de carbono es para las plantas como el oxígeno para nosotros,se encuentra en el aire que respiramos en una concentración del 0.03% al 0.04% (300 /400 ppm., partes por millón) aproximadamente, y las plantas lo usan junto con el agua (H2O) y la luz del sol o la artificial para que, a través de la fotosíntesis, fabrique glucosa y oxígeno (éste último como subproducto), que es la fuente de energía de las plantas.
La clorofila que es el pigmento verde que da color a las plantas, es también imprescindible para este proceso,el CO2 puede llegar a aumentar el doble el tamaño de las plantas de una atmósfera normal, y el cannabis admite concentraciones superiores del 0.15% ó 1500 ppm,(5 veces más del contenido normal del aire de la atmósfera).
Es muy importante añadirlo en cultivos de interior, donde se necesita una aireación forzada para mover el aire en la atmósfera interna y para que el CO2, que es más pesado que el aire, pueda ser absorbido por los estomas de las hojas, con objeto de evitar que las plantas se estanquen en su desarrollo y disminuyan o paralicen las rutas biosintéticas.
Con un exceso moderado de CO2, también soportarán temperaturas más altas de las normales para amortiguar el calor desprendido de las lámparas, a la vez que aumentará su capacidad metabólica y el rendimiento en general.
El CO2 aumenta considerablemente la eficiencia fotosintética de las plantas, con una mayor producción de carbohidratos.
En las horas de máxima insolación o calor de las lámparas, la aplicación del CO2 evita la paralización vegetativa por deficiencias de este gas.
Además, proporciona una mayor homogeneización del tamaño y características de las flores con un incremento en el tamaño de los tricomas glandulares.
La disponibilidad de altas concentraciones de CO2 por la planta hace que aumente la superficie foliar de la misma.
ABONADO AMBIENTAL DE INVERNADEROS Y CULTIVOS DE INTERIOR CON CO2.
La adición de Dióxido de Carbono (CO2) en la atmósfera de los invernaderos y cultivos de interior proporciona excelentes resultados como hemos visto anteriormente.
En los invernaderos poco aireados y, sobre todo, en los cultivos de interior, es casi obligado mantener una fuente de generación de CO2, mediante el uso de bombonas o tanques provistos de reguladores de presión, los cuales pueden hacerse completamente automáticos con los accesorios necesarios (cronómetro, válvulas eléctricas, etc).
Hoy en día, estos materiales son fácilmente asequibles, al ser de uso corriente en todos los bares para el consumo de cerveza (se le denomina el ácido de la cerveza), en fábricas de refrescos con gas, por instaladores de aire acondicionado, soldadores, etc.
El CO2 también se genera por la combustión de estufas de butano o propano que a la vez calientan el ambiente interior de los cultivos en los meses más fríos.
Los productos químicos (pastillas de CO2, carbonatos), levaduras, etc,también son una fuente de CO2. Su uso se realiza desde una parte elevada, dejándolo caer sobre las cimas de las plantas para aprovecharlo al máximo y no se desperdicie al depositarse en el suelo, por lo que siempre ha de ir complementado con un ventilador que mueva el aire en el interior de los habitáculos. También se pueden introducir pastillas de CO2, directamente al sustrato para que sea absorbido por las raíces, pero podría afectar al pH del suelo seriamente.
En contacto con el agua se convierte en anhídrido carbónico, y puede hacer descender el pH hasta límites prohibitivos.
No obstante, hay que señalar que desconocemos los resultados de estas pastillas de CO2 que se están comercializando en la actualidad.
Los niveles de 3000 ppm, de CO2 inhiben el intercambio de gases por los estomas (aceptan CO2 y expulsan Oxígeno), así como la síntesis de carbohidratos y clorofilas, debido principalmente al cierre de los estomas ocasionado por una brusca bajada del pH en su interior.
Niveles óptimos de 1.000 ó 1.300 ppm (0.1 y 0.13%), pueden llegar a aumentar el desarrollo en general de la planta hasta un 100%.
Para una dosificación correcta desde una bombona, es necesario un regulador-controlador de CO2 que indica los niveles constantes de gas en la atmósfera,este regulador se activa abriendo la válvula cuando los niveles decrecen, y se cierra cuando se sobrepasan los límites establecidos. Estos aparatos se comercializan en tiendas especializadas.
LA FERTIRRIGACION CARBONICA
La adición de dióxido de carbono (CO2) al agua de riego se ha revelado como una técnica muy beneficiosa para la agricultura,la disolución de una parte del CO2 en el agua conlleva elevadas mejoras en los equipos de riego así como importantes beneficios para el agricultor:
Favorece considerablemente la solubilidad de los abonos utilizados.
Mejora el mantenimiento de la instalación de riego al evitar las incrustaciones en los goteros. Acidifica el suelo, modificando la solubilidad de los micronutrientes y facilitando su absorción por parte de las plantas,aumenta la calidad, tamaño , número de flores y tricomas.
Una concentración de CO2 mayor de 30 mg/litro es tóxica, por lo tanto cuando se practica la inyección de CO2 se deben realizar mediciones periódicas para lograr una concentración optima para las plantas; entre 10 y 20 mg/litro.
Utilizando un burbujeador se puede calcular probando con una media de 100 burbujas por minuto durante una hora diaria, hasta llegar a unos niveles óptimos de CO2 en el agua que podremos observar por la bajada del pH de 0.5 en la escala,la asimilación por el agua del CO2 depende de múltiples factores que hemos ido citando, pero es conveniente que sea inyectada en la entrada de la bomba de aire y licuada.
LA UTILIDAD DE LOS EXTRACTORES E INTRACTORES DE AIRE 
Algunos cultivadores, cuando diseñan o montan sus cuartos o armarios de cultivo sin fuentes de CO2, se obsesionan con los extractores de aire, que sólo ayudan a sacar algo de aire viciado de la atmósfera del habitáculo, pero con esto no basta.
Es necesaria una fuente para introducir aire limpio y fresco que renueve el oxígeno y el CO2, a la vez que modere la temperatura del ambiente cargado y saturado.
Un extractor invertido o un pequeño ventilador de ordenador que introduzca aire limpio y constante desde el exterior, apoyado por otro ventilador doméstico que lo remueva interiormente, ofrecen una perfecta combinación.
El ventilador interior sirve tanto para distribuir el CO2, fortalecer los tallos y el ramaje, como para regular la humedad ambiente y refrescar, haciéndose imprescindible en este tipo de cultivos,la ubicación del ventilador o extractor invertido que introduzca aire del exterior, debería situarse en lo más alto del habitáculo.
El extractor convencional queda en un segundo plano y puede instalarse enfrentado a una altura similar o en cualquier otra parte del conjunto,si se dispone de un ventilador convencional como apoyo para remover en el habitáculo el CO2 que contiene el aire, la admisión puede colocarse en la parte de inferior del cuarto y el extractor en la parte superiorel co2 es ideal para temperaturas elevadas consigiendo la maxima abosorcion y incluso consiguiendo que el cultivo alcance antes su final.

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